Pacto Doce de Junio

La Ciudad de las Piedras Doradas es tan bonita que nos pasamos el día embelesados mirándola al amanecer, a mediodía, al atardecer, a la puesta del sol o en las noches de luna llena, cuarto creciente, menguante o nueva. Tan absortos estamos que poco a poco, día tras día, año tras año, sin darnos cuenta, todos estamos pasando a vivir de espaldas al vecino y a la realidad. Este “alto soto de torres” se está transformando en la “Ciudad Dorsal”. Si las estadísticas oficiales dicen que nuestros jóvenes más formados tienen que emigrar por falta de oportunidades, nuestra única...

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