historias


7 Septiembre, 2008 - Publicado por Chibushistorias

Foto de Julen Landa

Un diccionario de 1737 definía la peseta como pieza de plata provincial cuyo valor era de dos “reales”, pero no fue moneda oficial hasta 1868 cuando el Ministro de Hacienda Laureano Figuerola -catalán-, publicó un decreto en el que se implantaba como unidad monetaria nacional y su valor era de cuatro “reales” o “cien céntimos” -no olvidar que en ese momento entrábamos en el Sistema Métrico Decimal-. La peseta parece que venía de la palabra ‘peceta’, diminutivo de ‘peça’ (pieza). También, popularmente se hablaba de “la pela”.

El “duro”, sin embargo, fue una moneda principalmente virtual y su valor primitivo era de veinte reales de vellón -unidad de cuenta que tampoco llegó a acuñarse. El “duro” solamente se hizo “físico” en Gerona (Girona) durante la guerra de la independencia contra los franceses. En nuestra época moderna un duro equivalía a cinco pesetas.

Y hasta aquí todo se puede leer en la Wikipedia, pero lo que no está escrito en ella son las expresiones populares de “la pela es la pela” o “nadie da duros a cuatro pesetas”. La primera expresión -muy “catalana”-, vendría a informarnos que algunos son ”agarradillos”, mientras que la segunda -una expresión muy “castellana”- nos cuenta casi lo mismo pero ya falta una peseta y esto molesta a los defensores de Lázaro de Tormes. Pero no se preocupen, en el siglo XXI todo ha cambiado, ahora se puede vender el “cielo” y cobrarlo en “euros”-166,386 pesetas-, “pelín” más caro…

 


Foto | Julen Landa

1 Septiembre, 2008 - Publicado por Chibushistorias

Foto de Darco TT

Señoras y Señores, volvemos a necesitar de los filólogos para distraernos de tantos “tambores de crisis”. Recuerdo que un señor mayor catalán, con mucha experiencia en el análisis de empresas nos comentó que cuando la contabilidad de las mismas no está muy clara, lo mejor era observar la caixa o la faixa. Rápido un ilustre filólogo de nuestra Universidad nos informó de muchos de sus significados y que también en castellano antiguo se decía así pero que las “x” evolucionaron a “j” (México/Méjico).

El mejor significado en el caso que nos ocupa venía a definirse como caixa: “Conjunt del actius liquids realitzables de forma inmediata pel subjecte patrimonial”. Mientras que faixa: ”Peca de roba molt mes llarga que ampla que serveix per a cenyir el cos per la cintura donant-hi diferents volts”. Para los que somos poco cultos nos llena de alegría saber lo que significan estas expresiones catalanas, y en caso de duda, siga la pista al dinero.

Pero no terminan aquí las intrahistorias de este dicho y durante el verano pude leer cómo las tropas franquistas reclutaban soldados del protectorado español en Marruecos con las simples frases de caja o faja. Esta frase quedó grabada en la mente de muchos marroquíes. Quien no se alistaba pasaba a la Caja -de madera de pino-, quien se alistaba, cobraba un dinero que lo guardaba en la faja, y en caso de duda, diríamos:”poderoso caballero es don dinero”.

24 Agosto, 2008 - Publicado por Chibushistorias, universidad

Aula Fray Luis de León, foto de M.A. Cuesta

Detrás de cada dicho se esconde una “intrahistoria” -¿Unamuno?-. Si alguien visita la Universidad de Salamanca podrá escuchar como el derecho al pataleo fue conquistado por los alumnos pobres de esta Universidad, siendo obligados a ir una hora antes a clase para calentar los asientos de otros alumnos nobles, de los que dependían. Cuando empezaba la clase, los primeros tenían que cambiarse hacia los pupitres finales que estaban muy fríos. Éstos, mediante protestas ante el rectorado, ganaron el derecho a patalear durante cinco minutos para entrar en calor.

Si ese mismo visitante acude a la Universidad de Alcalá, casi tan antigua como la de Salamanca, escuchará que tal derecho lo tenían los opositores al que en ese momento se estaba examinando ante un Tribunal para ganar el título que le abriera las puertas al futuro. El alumno que se examinaba se colocaba en el centro de la sala frente al Tribunal, el resto de alumnos -sus “opositores”- se sentaban en los laterales y tenían derecho al pataleo para molestar al examinado y distraerlo, de esta forma se seleccionaba a personas que sabían tolerar las críticas y las “broncas”, muy típico de los actuales debates parlamentarios.

Dos bonitas historias para un mismo derecho. Ahora, muchas personas tienen “derecho al pataleo” pero poco más, esperemos que el nuevo curso ilumine nuestras Universidades.

 


Foto | M.A. Cuesta

16 Abril, 2007 - Publicado por DarcoFiesta, historias

Para todos los visitantes de Salamanca Blog que no son salmantinos o que simplemente desconocen una de nuestras fiestas más singulares voy a volver a poner por aquí mi versión del origen de esta fiesta que puse justo hace un año. Dedicado a Christiane por recordármelo y a todos los que celebrarán el Lunes de Aguas como es debido y también a los que se quedan con ganas de hacerlo, por los motivos que sean, como yo.

agua, Foto de Warein Holgado

Hoy es Lunes de Aguas en Salamanca. Y todos los años, este lunes, segundo lunes después del Domingo de Resurrección, las gentes de la ciudad abandonan el asfalto y acuden en masa a los campos, a las orillas del Tormes o a cualquier lugar donde merendar y pasar la tarde.

La Salamanca del siglo XVI debió de ser una ciudad de vida alegre, repleta de estudiantes, curas y prostitutas. Un joven rey, Felipe II, decidió que al menos durante la cuaresma había que guardar las formas y ordenó que las prostitutas, perfectamente organizadas en la Casa de la Mancebía y dirigidas por el Padre Putas, abandonaran la ciudad y permanecieran al otro lado del río hasta una semana después de la Pascua.

El “Lunes de Aguas” las prostitutas, acompañadas por los estudiantes, cruzaban el Tormes en barca (supongo que no se les consideraría dignas de cruzar el río por el puente romano) y su regreso, celebrado no solo por estudiantes, era presenciado por las gentes de la ciudad, que aprovechaban el espectáculo y la orilla del río para despedirse de los rigores cuaresmales dando buena cuenta del típico “hornazo” (especie de empanada rellena de jamón, lomo, chorizo, …)

Esta fiesta típicamente Salmantina no es exclusiva de esta ciudad. La despedida de los rigores cuaresmales se celebra con meriendas campestres en otros muchos lugares pero suele hacerse el llamado Lunes de Pascua, el lunes siguiente a la Semana Santa, no al segundo lunes como aquí. Tampoco es exclusivo de Salamanca el hornazo, pero ha llegado a convertirse en una seña gastronómica indiscutible de la ciudad y provincia y en estos días no hay casa que se precie que no haya encargado su hornazo o se lo haya preparado ella misma.

Con los tiempos la ciudad ha cambiado y hoy en día el famoso y antiguo barrio chino de Salamanca ha desaparecido prácticamente. Las prostitutas no hacen vacaciones y los rigores cuaresmales son bastante menos rigurosos. Pero la fiesta del Lunes de Aguas permanece y el “Padre Putas” se reconvirtió en uno de los personajes de los cabezudos que suelen acompañar como pasacalles las diferentes fiestas de la ciudad y de sus barrios. Es fácil reconocerlo por que va ataviado con capa charra y chistera. Este personaje, al que le fue cambiado levemente su nombre pasando a ser “Padre Lucas”, da nombre a todos los cabezudos. En Salamanca los niños ríen, corren y lloran con los “padrelucas”, y una vez al año, un lunes de primavera, Salamanca merienda al recuerdo de otros tiempos.


Foto | Warein Holgado