Anécdotas


14 Enero, 2008: 00:05: ChibusAnécdotas, Economía

Missing, foto de Sleeky

Tengo un amigo que ya ha recibido su primera “tarjeta negra” de la Agencia Tributaria. Al parecer había discrepancias con las que no estaba de acuerdo, pero por no tener demasiado tiempo en discutir, ir y venir a Hacienda, pasar por el maldito aparato de la entrada-que siempre le pitaba-, nuestro ínclito ciudadano, decidió “pasar por el aro”, en este caso, del funcionario, admitiendo la rebaja en su declaración. Cada día miraba su cuenta corriente, pero como el dinero no llegaba, llamó al Agente y este le indicó que ya recibiría otra carta con la modificación. Efectivamente, al poco tiempo, le llega otra carta con “tarjeta negra” -y van dos-, en la que le informaban del “recorte” . Vuelve a pasar por la máquina que le pita -¡qué tortura!-, firma sus nuevos papeles y al poco tiempo le abonan su retraído dinero, ¡qué tranquilidad!. Pero como si el Tiranosaurius Rex abriera un ojo, ¡zás!, otra carta con tarjeta negra –y ya son tres-. En ella le informan que habían enviado su importe al Banco. Nuestro amigo, que ve demasiado fútbol, me dice está muy preocupado ya que con tres tarjetas negras no sabe si está “fuera de juego” de Hacienda o de este Mundo. Españolito que vienes al mundo, te guarde Dios, si Hacienda te manda cartas, que no se te pare el corazón. ¿Les suena esta canción?; ¿Agencia Tributaria, mejor tarjetas verde-esperanza?.

 


Foto | Sleeky

 

7 Febrero, 2006: 17:23: Manuel HAnécdotas, Prensa, Sucesos

un arbolito

Muchísimo mejor que los “chistes” con los que habitualmente nos agrede este periódico desde su tercera página.

15 Diciembre, 2005: 00:15: Travis BrickleAnécdotas, Sucesos

Plaza MayorQuizá alguien pueda haber pensado que las líneas que siguen guardan relación con algún ‘lío de faldas’ propio de la prensa rosa o a los que nos tiene mal acostumbrados la televisión actual, en lugar de tenerla con algún retal de la historia, tradición y cultura de nuestra emblemática ciudad. De esto, y un curioso suceso trata.

Estoy seguro de que no poca gente deja pasar habitualmente pequeños detalles y rincones de la amalgama monumental que compone el tesoro en piedra de Villamayor que guarda la parte más antigua de ‘mi Salamanca’ (que cantara Rafael Farina). Mi experiencia personal me hace creer, a causa del típico tópico que suele rondarme en la cabeza: ‘lo tengo tan cerca… y como no se lo van a llevar…’. De esto último ya no estoy tan seguro. Y lo que no se lo llevan, se cae. Si, he dicho ‘se cae’.

toro
Intentando componer este puzzle de ideas que surgen bajo mi cabellera, sólo acierto a decir que quizás habrá muchos salmantinos que no se hayan percatado de la existencia de esa famosa cabeza de toro que se encuentra en el arco central de los Portales de San Antonio de nuestra vetusta e impoluta Plaza Mayor, cuyo significado omito para el lector que lo ignore y así indague más si cabe en nuestra historia. Quizá muchos tampoco se habrán percatado de que dicha parte del morlaco se encuentra incompleta. En este caso, no es objeto de arte tal ausencia. toro sin cuerno En el 250º aniversario de nuestro monumento más preciado, éste ha perdido una parte importante de su conjunto, ha perdido un símbolo de nuestra tierra. Por cómico o extravagante que pueda parecer mi texto, a la Plaza Mayor se le ha caído un cuerno. La cabeza de toro se encuentra desarmada. El asta no ha resistido más. Pero no le culpo. Son tantos años… Tampoco culpo a la piedra de Villamayor que hace de Salamanca nuestra ciudad dorada. No tengo derecho a tildarla de blanda, por ceder ante el húmedo acoso de la lluvia, a la que tampoco culpo, sabida su vital necesidad en estas tierras de la península, y que en la madrugada del pasado 18 de Noviembre convirtió en arena dorada el cuerno derecho de la res.

No se si desde aquí tendrá suficiente eco la noticia para que se subsane éste pequeño drama; voy terminando con la esperanza de que pronto así sea. Porque ya se sabe lo que solemos decir; un toro sin cuernos, es como… (perdón). De ahí, la importancia de los cuernos.

toro

3 Diciembre, 2005: 17:00: DarcoAnécdotas, Blogueando

Esparragos

Hoy hemos abierto un bote de esparragos que nos habían regalado junto a otras “viandas” y nos hemos encontrado con la sorpresa que puede observarse en la imagen superior. Demasiadas veces las cosas no son lo que parecen.

No tiene mucha importancia aunque quien me iba a decir que un bote de esparragos medio vacío, o medio lleno, iba a hacer que me pusiera a escribir y divagar. Menos mal que después de comer solo me he tomado un café, que si me hubiera tomado unas copitas… Y es que todavía quedan unos días para que llegue la navidad, aunque muchos se empeñen en que las navidades cuanto antes lleguen mucho mejor (para ellos).
En esas fechas después de las comidas en casa de familiares o amigos parece imperdonable no tomarse un copita. No sé que pasará con el “champán”, por que este año como nunca beber una marca u otra puede tener muchas connotaciones. Vete tú a saber que opinarán de mi si les ofrezco “cava catalán” o si en cambio ofrezco “burbujas cantosán” (o similares). Creo que tomaré una decisión salomónica y me inclinaré por la sidra. Ya sé que la sidra no se parece en nada al cava, pero cuando era pequeño en mi casa tomábamos sidra en vez de champán por navidades. Venía a ser como lo que pasaba con la achicoria y el café en la España de hace cincuenta años, la achicoria no tenía nada que ver con el café pero se tomaba como sustituto. A mi el café me encanta, pero no puedo decir lo mismo del cava, sea de donde sea.

También la sidra El Gaitero puede llegar a no ser lo que parece, al menos para algunos, y es que en estos tiempos de “boicot si” y “boicot no” pasa un poco como con el bote de esparragos de la foto, que una cosa es lo que se ve por fuera, y otra lo que hay dentro. Vivimos en una época de medias verdades y verdades a medias y demasiadas cosas son como ese bote de espárragos.

21 Octubre, 2005: 09:35: ObelisAnécdotas, Sucesos

La fuerza del botellón

Ayer jueves sobre las 15:20 de la tarde en la Ctra. Zamora a la altura de Carrefour, tuvo lugar un atropello, en el cual se vieron implicados un joven Peugeot 307 HDI con matricula XXXX-DJZ conducido por XXX de 30 años y un estudiante de primer año de Psicología.

Según testigos presenciales el estudiante atropelló de forma espectacular al vehículo. El estudiante atravesaba corriendo la calzada, por un lugar no habilitado para ello, aprovechando que el semáforo acababa de ponerse verde para los conductores. Mientras tanto el conductor del vehículo que circulaba en sentido contrario iniciaba la marcha al ver el semáforo en verde. La velocidad estimada del vehículo era de unos 30 Km/h aunque en el momento del impacto estaba prácticamente parado, mientras que las del estudiante se estima en unos 7 Km/h, que en el momento del impacto sería de unos 3 Km/h.

En un primer momento se temió lo peor, el conductor del vehículo vio aterrorizado como la puerta de su coche no cerraba y como la luna estaba rota. El estudiante sin embargo se encontraba en perfecto estado. Al parecer el estudiante se encontraba festejando las fiestas de Medicina en las inmediaciones del hipermercado. En el momento del incidente portaba un litro de calimocho y un paquete de donuts.
Después de los primeros momentos de nerviosismo se avisó a la Policía Local para que comprobara el estado del vehículo y a una ambulancia para que comprobara el estado del estudiante. Al cabo de unos minutos se personaron en el lugar una furgoneta de atestados de la Policía Local y una unidad móvil sanitaria.

Un policía tomo los datos al estudiante en claro estado de embriaguez, mientras otro policía analizaba asustado las consecuencias del impacto sobre el vehículo, tras un análisis visual pudo observar que el problema más grave que el conductor había observado no tenia gravedad, la puerta del vehículo no cerraba porque el cinturón de seguridad del conductor lo impedía. Respecto a la luna del vehículo se aplicaron los primeros auxilios para que posteriormente a través del seguro ésta pudiera ser reparada.

El conductor, entregó sus datos a la Policía Local que le indicó que pasara aviso a su seguro explicando los sucedido para que la reparación del la luna se realizará y fuera pagada por el estudiante. El gasto de la ambulancia será cargado también al seguro del conductor ya que en estos casos no interviene la Seguridad Social. Solo en caso de que el estudiante se niegue a realizar el pago se puede utilizar la declaración de la policía.

Conclusión, tengo el coche con la luna rota, un disgusto del copón y me he llevado un susto tremendo. El estudiante siguió de fiesta sin ningún problema

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Espero que entendáis el sarcasmo, para que analicéis lo que fue y lo que pudo haber sido.