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El ocaso del puente de la Pepa… La otra España

5 comentarios

Foto de José María Arroyo JABKDOS

En ese instante se jugaba la final del mundial, pero mi mujer y yo optamos por navegar un rato por la bahía y vivir nuestro momento de gloria, pues pensamos que para sentirnos importantes, válidos, y patriotas, no necesitamos que nos represente un equipo de fútbol, entre otras cosas porque no nos gusta ese deporte en el que unos tíos se pasan los minutos pegando salivazos al suelo mientras corren tras un balón, desgarrándose las vestiduras cuando lo cuelan en una portería como si hubieran coronado el Everest sin oxígeno, como hizo Hillary con un jersey de lana, que eso sí que eran cojones.

El caso es que pasamos ante la pila 12 del puente de la Pepa, esa obra emblemática a la que tanto bombo se le ha dado y que ahora, con los recortes que ha hecho un infame llamado Pepe Blanco, ha quedado en agua de borrajas.

Como siempre hacen estos políticos de mierda, han mentido o no han dicho toda la verdad y han vendido la moto a la prensa diciendo que las obras no se detienen, que continúan los trabajos. Los medios de comunicación, con su característica falta de rigor y seriedad, han entrado al trapo y se han hecho eco de la falacia sin contrastar los datos, con lo fácil que es acercarse a la obra, ver la actividad que hay, y sacar conclusiones.

Efectivamente las obras del puente no se detienen, pero eso es matizable. La obra del puente tiene en total casi 5 km de longitud y los trabajos han quedado circunscritos a este único pilar en el que han dejado a una cuadrilla de unos pocos de obreros para poner ferralla y hormigonar a un ritmo de risa, que de seguirse hará la obra interminable y nada productiva.

Esto supone que habrá un 10 % del personal trabajando y que el 90% del personal restante sobra y por tanto se va a la calle. Eso por no hablar de los proveedores que han pagado por adelantado los materiales y que ahora no podrán recuperar la inversión a su debido tiempo, lo que supondrá la quiebra de muchos de ellos con los consiguientes despidos.

Pero aquí no pasa nada, aquí la furia española se queda en el pedo de una musaraña, aquí no hay movilización ni banderas. Es más, seguro que más de uno de esos desgraciados que se han quedado en el paro, se desgañitaron gritando España, España soy español y semos los mejores, porque unos tipos ganaron una serie de partidos de fútbol que sólo beneficiarán a los de siempre, a los jugadores y sobre todo a los peces gordos que viven del espectáculo.

Aplaudimos a tipos que nos refriegan coches de lujo y brillantes en la oreja a los que atribuimos adjetivos como el de héroes, devaluando el sentido de esa palabra que implica tanto sacrificio abnegado y desinteresado, entregándose en algunos casos incluso la vida… ¿Dónde estás Capitán Trueno?

Me pregunto cual será la prima que recibirán los que construyeron los estadios contra el reloj, o los que construyen los puentes, o los que defienden los intereses de nuestro país bajo fuego real, o los sanitarios que se afanan en curar nuestros males a los que últimamente estoy muy agradecido…

A mí no me hace falta que me represente un equipo de fútbol para sentirme español, ni lo que necesito es un título futbolero o que los jugadores luzcan una estrellita en la camiseta roja de los cojones. Lo que necesito es que se defiendan nuestros intereses para poder sacar a la familia adelante gracias a un trabajo digno, y que tengamos unos gobernantes que nos lideren en vez de robarnos, un Vicente del Bosque que saque el país adelante para que salgan beneficiados con primas 45 millones de habitantes y no 11 tíos en calzonas que ya están hartos de ganar pasta cuando algunos aun no tienen ni juicio.

Mi mujer y yo marcamos un gol de verdad al compartir nuestro momento, al vivir nuestra vida con sus grandezas y sus miserias… Lo demás es pretender sentirse grande e importante gracias a la acción que han protagonizado otros, y mi bandera, la española, la enarbolo yo, no 11 tíos en calzoncillos…

Con todo mi enhorabuena para ellos, los que la han disputado y ganado su partida, porque el resto, discúlpenme, no hemos ganado nada pues nuestra batalla es otra y me da la impresión de que no la estamos luchando… Si no, piensen en el puente de la Pepa… por ejemplo.

La España que tenemos que defender es otra señoras y señores, los de la roja lo único que defienden es su negocio y cuando recauden la pasta se la llevarán fuera del país… y nosotros les aplaudiremos y lanzaremos vítores sin querer caer en la cuenta de que otros nos están poniendo rojo el culo.

A seguir así que vamos bien, a seguir soñando con los triunfos de otros, a vernos proyectados en ellos, a sentirnos importantes con las acciones que otros hacen por nosotros, a seguir soñando, que cuando despertemos ya veréis lo que nos vamos a reír…

 


Foto y texto | JABKDOS

  1. Las alegrías del mundial se empezarán a olvidar en breve, sobre todo los que no nos gusta el fútbol aunque en esta ocasión lo hayamos disfrutado. Ahora estamos volviendo a la realidad del día a día, poco a poco por que estamos en verano y la calor, las cervecitas, la luz, la alegría de vivir y todo lo que conlleva esta época del año hace que, sobre todo a los que todavía no estamos en paro, nos cueste más darnos cuenta de que el país está patas arriba y de la permanente inutilidad del gobierno y sus ministros para sacarnos o al menos mitigar la crisis que tanto negaron.

    Lo de paralizar las obras que estaban en funcionamiento no sé si es una buena medida para ahorrar dinero, no soy ningún experto, pero me parece una temeridad y un suicidio. Lo de hacernos creer que una cosa es otra forma parte de esta raza de políticos que padecemos donde casi todos, independientemente del color, son de la misma especie.

    No hace mucho se “tiró” un montón de dinero público con ese plan llamado “plan E” (no sé de qué realmente era inicial la E)… y ahora se paralizan obras importantes y se manda al paro a miles de trabajadores. Tampoco sé, sigo sin tener mucho conocimiento, si alguna de esas obras paralizadas cuando quieran retomarse habrá que gastarse mucho más dinero y parte del invertido se habrá perdido para siempre.

  2. jabkdos says:

    El asunto de parar obras en ejecución puede resultar muy delicado según el tipo de obras de las que estemos hablando. Un tramo de carretera es relativamente sencillo de parar, pues se deja de asfaltar sin más. Pero en el caso del puente del centenario de la Pepa, que si no me equivoco será el segundo de Europa por sus dimensiones, lo de la paralización es una barbaridad. De entrada, desmovilizar todos los equipos necesarios para realizar los trabajos de una obra de estas características cuesta muchísimo dinero… plataformas marinas, encofrados especiales, toneladas de ferralla, grúas de grandes dimensiones… Además está el tema del dinero que han antepuesto las subcontratas, por ejemplo la encargada de los encofrados especiales para las plataformas del puente, tramos que suman más de 16 km que han tenido que traerse con transportes especiales. O por ejemplo la empresa encargada de la ferralla, pagada por adelantado, y que ahora se corroerá en las explanadas donde están almacenadas… Porque esa es otra. La obra está en un entorno marino muy agresivo, ya el salitre ataca a todo lo metálico que se le pone por delante. Al quedar incompletos los pilares montados sobre el mar, estos sufrirán la corrosión producida por el entorno salino y se deteriorarán afectando a la solidez de la estructura, por lo que probablemente en un fututo, habrá que invertir para sanear estos desperfectos.
    La mentira de Blanco ya se ha evidenciado, pues la obra se ha detenido completamente. Mi mujer es una de las últimas personas que han sido despedidas. Formaba parte del departamento de administración y como ya no quedaba nada que administrar, se ha cerrado el kiosko hasta nueva orden.
    Lo de los trabajadores de las subcontratas tiene otro peluseo. A estos los han despedido sin más, es decir, sin cobrar la parte proporcional de nada y sin las indemnizaciones pertinentes, bajo la amenaza de que si protestan, cuando se reactive la obra no contarán con ellos.
    Y el resto del personal, incluida mi mujer, tiene claro que si se reactiva la obra, tendrán que asumir que serán contratados con peores condiciones económicas… Así está el patio y ante este panorama, soy español, español, español… por los cojones. Me quedo con Holanda aunque sean unos marranos jugando al fútbol.

  3. Carlos Andrés says:

    Hola a todos.
    Jabkados,entiendo perfectamente tu enfado,pués la empresa para la trabajo aquí en Madrid depende también de partidas públicas.
    Este desgobierno está tumbando lo que la propia crisis no ha conseguido tumbar,empezando por los recortes en una obra pública en marcha que es fundamental para las empresas y terminando por la moral de toda la gente,empresarios,trabajadores y parados.
    La paralización del puente de la Pepa tiene una carga simbólica acojonante,pero no menos importante resulta la paralización de obras destinadas al desarrollo de infraestruturas en zonas tan deprimidas como el Oeste de Castilla y León,cuya gente está huyendo en un…”sálvese quien pueda”.
    Espero que con un poco de suerte se vaya arreglando el panorama y las obras de ese puente tan importante para todos se reanuden,al igual que las fundamentales infraestructuras de nuestra tristísima zona Oeste.Saludos.

  4. Carlos Andrés… ¿recuerdas el Plan Oeste? Aquel plan de infraestructuras que Zapatero y aquel ministro, el bejarano Caldera, se encargaron de restregárnoslo por las narices a todos los salmantinos. Con aquel plan de infraestructuras íbamos a salir del pozo sin fondo donde estábamos y donde seguimos estando por que aquel plan quedó en aguas de borrajas (hace muchos años que en el PSOE salmantino lo sabían pero no decían nada). Olvidado aquello (no por todos, no lo olvidaré nunca)ahora solo nos quedaban terminar algunas carreteras y ese AVE que cada vez se ve más lejos y con este parón es más fácil que lleguemos a colonizar planetas extrasolares que ir a Aveiro en tren de alta velocidad ;)

  5. jabkdos says:

    Carlos Andrés… si la cosa trae cola. Está claro que el descalabro está bien repartido, y es cierto que vuestra zona necesita un impulso en infraestructuras desde hace mucho tiempo. En este país reciben siempre los mismos.
    En cuanto al tema del AVE… Avé aonde vamo a terminá… como dirían mis paisanos.