23 de Abril

El 23 de Abril, entre otras muchas cosas, algunas importantes como por ejemplo ser el día del libro, es el día de la Comunidad Autónoma donde vivo, de nombre oficial “Castilla y León”, que originariamente se constituyó hace unos veinticinco años como Castilla-León y que nunca debiera de haber dejado de ser lo que tenía que haber sido.

Oímos hablar todos los días de lo artificioso de nuestra comunidad cuando no lo es mucho más que las provincias, incluida la salmantina, pero en este caso después de doscientos años ya estamos acostumbrados a ella y nadie la pone en duda. Lo mismo pasará con “Castilla y León” sino se la cargan antes. Yo hubiera preferido otro sistema y otra división territorial para todos los territorios de las dos Castillas (donde por supuesto incluyo a Salamanca), pero en el reparto del “café para todos” de los inicios de nuestra actual democracia fue así y ya es difícil, por no decir imposible, cambiar cualquier cosa. Y en esto de las autonomías todo apunta a que irá a peor.

Lo mejor de este día es que es fiesta, y para algunos, puede que para la mayoría de los castellanoleoneses (nunca diré “castellanos y leoneses” por que es una aberración tal y como se empeñan en hacer algunos paisanos nuestros de comunidad) que hoy sea un día festivo y no haya que trabajar no sólo es lo mejor, simplemente es lo único destacable de este día.

Nunca, ni en mis tiempos de entusiasta Castellano-Leonés o Castellano a secas, me convenció la celebración en este día, no por Villalar en sí, sino por lo que implica recordar “una derrota” y celebrar la fiesta en el lugar del patíbulo donde los “héroes” perdieron la cabeza (una de cuyas nobles cabezas era salmantina) por muy reivindicativa que pretendiese, en origen, ser dicha fiesta. Pero en esta España nuestra, y en esta nuestra comunidad, llevamos años perdiendo la cabeza, por lo que visto lo visto tampoco tiene nada de extraño.

Mañana espero ver algunas fotos de algunos conocidos que han ido a la campa de Villalar y que se lo habrán pasado en grande en su particular reivindicación repleta de humor. No hay que olvidar que Villalba, el lider socialista castellano-y-leonés, dice por fin adiós. Veremos si se cumple eso de que “otros vendrán que bueno me harán”.

 


Foto | Darco TT