Salamanca, No a la subida de impuestos III
Ayer miércoles 26 de Diciembre de 2007 tuvo lugar la tercera concentración en la Plaza Mayor de Salamanca contra la subida de tasas e impuestos municipales. No tengo muchos datos (no estoy para nada ni para nadie) pero he juntado unas cuantas fotos de las que Victorino tiene a bien enviarnos para que los que no asistimos a dicha concentración nos hayamos podido hacer una idea.
Hoy jueves, tras un movido y muy polémico pleno, dichas tasas e impuestos han sido aprobados. No puedo decir mucho más, estoy de “vacaciones virtuales”, pero si puedo añadir que parece que Julián Lanzarote se ha empeñado en hacer suya esa frase de “cuanto más hablen de uno mejor, aunque hablen mal”. Y no para de dar motivos para que hablen de él, generalmente mal. No sé que pensarán en su partido ante la imagen del PP salmantino en estas fechas preelectorales, pero Don Julián parece muy seguro con sus revalidadas mayorías, mayorías que podía usar para que en otras instituciones presididas por su partido hicieran más caso a Salamanca. Y es que nuestro alcalde es como es…
Fotos | Victorino García



















28 Diciembre 2007, a las 00:12
¿de verdad que no se puede hacer nada para evitar esto? Me parece un auténtico atropello, abuso de poder y encima con chuleria y prepotencia.
28 Diciembre 2007, a las 09:55
Tenemos lo que nos merecemos: después de las estupideces cometidas en nombre del archivo, ahora el señor alcalde solo es fiel a si mismo y sigue en sus trece -de donde nada ni nadie le ha sacado, como podeis ver-.
Ya en su momento hizo algo parecido cambiando el nombre de la calle Gibraltar por calle del Expolio. Tras eso, en el pasado 27 de mayo, los salmantinos tuvieron la oportunidad de quitar de enmedio a un alcalde que hace y deshace a su antojo sin que nadie de su grupo político se atreva a chistarle. No la aprovecharon.
Ahora todos sufriremos ese error y, para cuando tengamos una nueva oportunidad, otras cosas habrán sepultado en nuestro recuerdo estas protestas y se volverá a votar al mismo. Yo me consuelo pensando que cualquier engorde que se produzca en las arcas municipales, al final redundará -aunque solo sea en parte- en beneficio de todos, o eso espero.