Educación para la ciudadanía es una asignatura que me parecía no sólo innecesaria (como asignatura, no porque no haga falta esa educación), sino también inútil (hay cosas que no se pueden enseñar con una lista de contenidos). Sin embargo, es la cerril, mentirosa, demagógica y apocalíptica oposición a esa asignatura la que me está convirtiendo en entusiasta defensor de la misma, aunque sólo sirva para retratar conciencias.
Hoy, en un periódico de aquí (La Gaceta de Salamanca), una carta al director dice, literalmente, lo siguiente:
“Muchos padres nos oponemos a que se ensalce en la escuela el sexo (es inmoral y, además, hay riesgo de adicción); a que se inculque la ideología de género, marxista y radical, enseñando que todo vale lo mismo, que es igual tener padre y madre que duplicar la figura de uno de ellos, como si eso supliera la orfandad; y queremos cuidar la identidad femenina o masculina en esas edades en que todavía los hijos no han alcanzado la madurez de su personalidad. El rechazo de las relaciones homosexuales no debe enseñarse como “homofobia”, pues no supone el rechazo a las personas por su particular circunstancia.”
Yo me he quedado clavado en lo de “riesgo de adicción”; bueno, claro, y en que nadie rechaza a los homosexuales, sólo a las relaciones entre ellos. A lo mejor sí que es necesaria una asignatura de puro sentido común, y no para los niños.
Foto | Manuel H



















20 Julio 2007, a las 19:21
En mi modesta opinión (y se que voy a crear polémica) esta asignatura viene a ser una especie de ensalzamiento del orgullo nacional que se impartía en tiempos más aciagos, pero convertida al pensamiento único de ZP y sus chicos, pepiño, Caldera, Zerolo y otros seres. Lo que saco en claro es que se trata de un adoctrinamiento puro y duro al estilo estalinista, que es al final lo que pretende. ¿Por qué el gobierno nos quiere enseñar a todos cómo es ser un buen ciudadano? ¿No debe ser esa labor de las familias? ¿O es que los padres han dejado a su suerte a sus hijos y a lo que pase por su irresponsabilidad y la paternidad mal entendida? Cuantas veces hemos oído: “si es que mi hijo es muy bueno” y acaba de montarla parda en el colegio, los padres se lían a golpes con el profesor “malo malísimo” que le tiene tirria al niño y encima le ponen una denuncia al colegio. Y si es al contrario, el colegio se lava las manos y ruega que no salga a la luz. Estamos en un momento en que el sentido de la autoridad está completamente devaluado, quizás por un sentido erróneo en que todo el mundo tiene que oir, ver y callar; y eso no es autoridad, es dictadura, como se practicaba antes.
El problema de esta asignatura es la manipulación que se puede hacer de los niños, en un momento en que son completamente moldeables a lo que deseen los gobiernos de turno (social, política y sexualmente) y que no tienen una sexualidad formada. Así, si cualquier persona con los pies en el suelo se lee cierto comic sobre Alí Babá y los 40 marico…. perdón gays que es más políticamente correcto, pues podrá formar su opinión y listo, le gustará o no, pero este cómic propuesto dentro de esta asignatura a un niño pequeño puede tener un efecto de consecuencias no predecibles. Se debe dar información sobre el sexo, que se entienda como algo natural y sano, llevado por el buen camino, y practicado en libertad pero el todo vale, no. Todo tiene su momento en la vida, y la evolución de la personalidad de un niño tiene sus etapas, y en la actualidad están pasando de la edad infantil a la adulta de golpe y porrazo, y así estan las cosas. Ví hace tiempo un reportaje en cierta cadena madrileña sobre un despacho de “información sexual”. He visto muchas cosas en mi vida, pero eso, sinceramente no.
Esto no es más que otro paso de la política intervencionista de este señor que dice ser presidente del gobierno, o más bien de desgobierno.Más sentido común por favor, para todos.
21 Julio 2007, a las 01:03
Hombre, yo tampoco soy muy partidario de esa asignatura, aunque por motivos bien distintos: Creo que a los ciudadanos se nos tiene que educar siempre, en todas las asignaturas, en todos los ámbitos. Una asignatura en un par de cursos del sistema educativo no va a aportar gran cosa. Además, tu valoración de la capacidad del sistema educativo para influir en los niños me parece asombrosamente optimista. Si pudiera influir la cuarta parte de lo que le supones, todos los niños y adolescentes serían bellísimas personas, obedeciendo siempre a sus padres y profes, y estudiando sin parar.
Así y todo, puesto que la asignatura está ahí, me gustaría que alguien me dijera en qué páginas en concreto y de qué libro de texto en concreto aparece ese famoso adoctrinamiento y todos los demás males con los que se nos amenaza.
¡Venga ya, hombre! Esto es una polémica artificial y demagógica lanzada por pp y obispos en su leal oposición al gobierno. Y si al gobierno no hay que creerlo siempre, tampoco a la oposición, con sotana o sin ella.
¿Que esa asignatura va a ser una pérdida de tiempo? Pues posiblemente, pero no más que otras (por ejemplo, dar Francés una hora semanal durante un par de cursos, o sea, nada). Lo peor será que seguramente se pierda una hora de Educación Física, que es, como todo el mundo sabe, mucho más divertida.
21 Julio 2007, a las 01:27
No creo que dar a conocer a los escolares los valores QUE DEFIENDE Y PROTEGE NUESTRA CONSTITUCIÓN sea un acto de adoctrinamiento al estilo estalinista.
Si hay algo que me revienta es la hipocresía (no lo digo por ti) Parte de la sociedad condena esta asignatura apoyándose en distintas teorías de lo más variopinto, sin hablar en plata, sin tener narices de romper el sutil velo de lo políticamente correcto para expresar lo único que les molesta: Que se les diga a sus hijos que el ser homosexual es tan perjudicial y tan dañino como el ser zurdo o rubio. ¿Y si les sale el hijo maricón? “No… si yo los respeto, si es normal, si tengo muchos amigos gays… pero ¿mi hijo? ¡mi hijo no!” “Que no le metan cosas raras en la cabeza al crío”
Estoy cansado de tanta hipocresía machista: “No. Si nosotros (PP) no apoyamos la ley del matrimonio homosexual por una mera cuestión semántica. No se puede llamar matrimonio a esa unión” Claro, por eso a la comisión en lugar de enviar a un filólogo o lingüista enviaron a un PSICOPATÓLOGO como el Sr. Aquilino Polaino, que nos dejó a todos bien clarita su postura.
Nos echamos las manos a la cabeza frente a un supuesto “adoctrinamiento estalinista” de nuestros niños a la vez que se permite impartir catequesis en horario lectivo. No sólo eso, sino que la propia asignatura de religión católica no sea controlada por el ministerio de cultura, como debería de ser y sí por la propia conferencia episcopal, que en base a criterios INCONSTITUCIONALES realiza, por ejemplo, despidos improcedentes.
Ahora me voy a poner en el lugar de unos padres que defienden por ejemplo, el creacionismo. ¿Sería lógico que se admitiese una objeción de conciencia aludiendo a un adoctrinamiento estalinista en cuanto que a su hijo le están llenando la cabeza de “inmoralidades” por explicarle las teorías evolutivas?
Imaginemos que unos padres se niegan a que su hijo estudie matemáticas de sexto de primaria ya que estos son firmes defensores de la corriente Pitagórica y los números irracionales les parecen una aberración.
Estamos rizando el rizo y llegando a situaciones, a mi juicio, grotescas.
Lo de centrar el discurso en el título de un libro (Alí-Babá y los cuarenta maricones) me parece quedarse en lo meramente anecdótico.
Eso sí: Me resulta muy curioso ver como a los que hasta hace poco se mostraban como adalides defensores de la constitución, les escama el que se enseñen en la escuela sus valores (Todos somos iguales y merecemos un respeto. Nadie será discriminado por razones de raza, sexo, religión, opción sexual… No sólo de boquilla)
Lo de La Gaceta… Se lee cada cosa en ese periódico…
21 Julio 2007, a las 17:14
Ha tenido que volver a aparecer Manuel por aquí para que esto se anime un poco y haya comentarios
Estoy totalmente de acuerdo con Manuel en que esa asignatura era tan innecesaria como inútil. Cada cierto tiempo se oye que tal o cual cosa es lo suficientemente importante como para que con ella se cree una asignatura.
Creo que tendría argumentos suficientes para encender los ánimos de quienes la rechazan tan “clarividentemente” (!) como los de quienes la ensalzan y defienden como si esta asignatura fuera la esencia de la democracia y sin ella nuestros hijos no pudieran crecer completamente.
Pero no tengo ganas de polémicas en asuntos en los que casi da igual lo que se diga por que ya se parte de ideas preconcebidas. Ya es demasiado tarde y las posturas están enconadas, y como siempre últimamente, parece que uno tiene que posicionarse y ponerse el cartelito correspondiente (o que te lo pongan) elegido entre las únicas dos opciones que parece que fueran las únicas que existen.
Supongo que en esa asignatura se hablará de algo más que de la homosexualidad ¿no? Si decís, lo que sabéis algo de ella, que trata de la constitución…
me paro, que he dicho que no voy a polemizar
22 Julio 2007, a las 02:12
No es que sea optimista, directamente ahora a los niños no hay quien les diga nada, porque no aceptan ninguna autoridad, o quienes deben asumirla han hecho dejación de funciones. Pero asimilan mucho más lo que ven por los medios de comunicación y cualquier otro que sea ajeno. Ese es el peligro.
Con respecto a las clases de religión, simplemente me remito al Concordato con la Santa Sede, un acuerdo en el que dice que se debe dar religión. En mis tiempos quien no quería religión pues había Ética y nadie decía nada. Si tan inconstitucionales son los contenidos de la religión pues entonces las quitamos todas, pero cuando digo todas, es también la enseñanza islámica (déjales sólos a estos que se pasan las inconstitucionalidades por donde yo me sé), la evangélica (que también se da), la judía y demás confesiones que se impartan en nuestra enseñanza.
Soy católico practicante, he ido a un colegio religioso varios años y desde luego jamás me dijeron nada de las teorías evolucionistas ni nada por el estilo, además de que ir en contra de hechos que son probados por la ciencia me parece una solemne estupidez y ya se puede poner el amigo Benedicto y sus misas en Latín, como otras muchas cosas tipo sexualidad y métodos anticonceptivos (os puedo asegurar que ni en los cursillos prematrimoniales ni el cura cuando estaba haciendo los papeles para la boda hablaban de condenación y esas chorradas, más bien todo lo contrario) que me entran por un lado y me salen por el otro, y no por ello tendría que apostatar. Todavía me acuerdo de las clases de religión de COU y creo que menos de religión, se habló de casi todo y libremente. Será que soy un afortunado.
Estoy de acuerdo en una cosa, y es que lo de La Gaceta, en fin, es de traca.
22 Julio 2007, a las 10:31
No sé si son los niños de ahora, o son los niños en sí:
Parece ser que ya Sócrates decía algo así:
# “Los jóvenes de hoy aman el lujo, tienen manías y desprecian la autoridad. Responden a sus padres, cruzan las piernas y tiranizan a sus maestros.”
En cuanto a la religión, sería otra discusión. Pero vale, que se dé religión en la escuela para quién la quiera. Pero quién no la quiera, ¿por qué ha de recibir una materia innecesaria? (innecesaria, lógicamente, pues no tienen que cursarla los “religiosos”), que se vaya a casa, ¿no?, y todos más contentos!
16 Octubre 2007, a las 00:07
[...] dijeron que ese vídeo era para promocionar la asignatura de Educación para la Ciudadanía. No sé si habrá logrado su objetivo, si es que de verdad ha sido ese su objetivo, pero lo que si [...]