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Menos flores

En el día de ayer D. Julián Lanzarote, Alcalde de Salamanca hacía balance de sus doce años al frente del ayuntamiento en dos materias: Turismo y Patrimonio. El principal contenido del documento presentado a los medios es una relación de datos sobre la evolución del turismo, la promoción turística de la ciudad y un repaso a los eventos culturales y conmemorativos desarrollados en estos años.
En lo referente al Patrimonio, la materia que ocupa y preocupa a esta asociación ciudadana, el balance presentado es realmente escueto (lo cual es realista, habida cuenta de lo poco realizado), pero peca de autocomplaciente. Pocas cosas y de poco peso. ¿Es importante iluminar monumentos? Claro que sí, pero no menos importante y prioritario es salvarlos, evitar que se vengan abajo. Resulta bastante efectista dotar de iluminación a algunos edificios más o menos nobles. Es bastante más caro y complicado consolidarlos. Por ello, se apuesta por lo vistoso, mucho más rentable electoralmente. En otros casos, simplemente se derrocha el dinero, por falta de planificación. La iluminación de la biblioteca de Gabriel y Galán, pomposamente inaugurada en el año 2005, queda inutilizada por las obras de la zona. Habrá que volver a pagar una nueva.La Plaza Mayor, el monumento más señero de la ciudad, ha visto cómo se tallaban algunos de sus medallones. Sin embargo, el principal problema, por el mal estado de las cubiertas, no se ataja más que a trompicones. Unas obras prometidas para el año 2004, postergadas con motivo del 250 aniversario, apenas avanzan, y lo hacen con resultados bastante discutibles, que no contribuyen a resolver las incoherencias que presenta en la actualidad el monumento.
Cuando el año 2002, año en que celebrábamos la condición de Ciudad Europea de la Cultura, D. Julián Lanzarote derribaba el Depósito Elevado de Aguas de Campoamor, apuntábamos que este hito marcaría su paso por el Ayuntamiento de Salamanca. Cinco años después todo el mundo coincide en que fue una irreparable pérdida.
El mandato 2003-2007 estuvo marcado en su inicio por la creación de una Concejalía de Patrimonio, petición de esta Asociación. Sus comienzos prometían algunos cambios, con la llegada de D. Francisco Morales al frente de esta delegación. Tras su dimisión, por el turbio asunto del Gran Hotel, el Patrimonio se fusionó con el Turismo y se puso al servicio de éste, favoreciendo, ante todo, los aspectos más mercantilistas del patrimonio histórico de la ciudad.
Francisco Morales planteó algunas iniciativas interesantes, como la puesta en valor del Pozo de la Nieve, en la trasera de Calatrava. Han pasado meses, años incluso, y nada de eso hemos visto. Mientras tanto, la edificación sigue degradándose y, de seguir en esta línea, puede que la perdamos de una forma irremediable.
A lo largo de estos años hemos podido constatar cómo el Ayuntamiento se muestra claramente incapaz de resolver situaciones que alegremente se prometen. La supresión del cableado, de las antenas y de otras instalaciones visualmente dañinas no se ve por ningún lado. Los rótulos de establecimientos son, a veces, un insulto a la vista. En cambio, las terrazas, algunas de ellas con una estética más que discutible, van ocupando esas nuevas calles peatonales, dando la impresión de que las calles se privatizan y obligando a los ciudadanos a desfilar entre el amasijo de sillas, mesas, sombrillas y otros elementos extraños.
Es posible que algún día se llegue a inaugurar el Museo de la Ciudad en el Cerro de San Vicente. Las distintas instalaciones sufren un deterioro manifiesto y necesitarán de una amplia reforma el día en que se continúen las obras. Mientras tanto, el Ayuntamiento ha perdido el uso del Palacio Episcopal
El nuevo Plan General de Ordenación Urbana, vigente desde hace unas pocas semanas, ha supuesto un claro recorte de la protección de nuestro Patrimonio. Además de suprimir el Plan Especial del Recinto Histórico (PEPRI) ha consagrado diferentes modificaciones que en nada benefician a nuestra ciudad. El permitir cuatro plantas de aparcamiento en el caso histórico (pensado exclusivamente para el Gran Hotel), suprimir la condición de zona verde de la Plaza de los Bandos, no proteger la estructura de las plazas tradicionales y renunciar al Monte Olivete como espacio público son algunos de los “regalos “que acompañan a este nuevo Plan.
Para finalizar, no se puede olvidar que Salamanca ostenta el dudoso honor de ser la ciudad a la que el Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO ha apercibido durante cinco años consecutivos, por no cumplir con sus obligaciones de protección y defensa de un Bien declarado Patrimonio de la Humanidad.
Por ello, menos flores, D. Julián, que son muchas las manchas que emborronan su expediente como gestor del Patrimonio de la Humanidad. Un poco más de humildad y bastante más dedicación a una materia tan importante y sensible, que nos legaron nuestros antepasados y tenemos la obligación de transmitir a nuestros descendientes.
Salamanca, a 20 de marzo de 2007.
Asociación Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio (de Salamanca)
www.patrimoniocastillayleon.org/salamanca
Foto | Sentado













Es una pena ver como vamos perdiendo parte de nuestro patrimonio, por el mero proposito de beneficios a corto plazo.
Lo bueno de este comunicado o respuesta es que parece que está hecho de memoria “así simplemente, sin querer, te ponemos en tu sitio…” (y yo añado “mequetrefe”).
Digo esto porque en la web de la Asociación tratan muchísimos otros temas, no menos graves.
Ánimo y adelante, porque lo de este alcalde es todo marketing y feliz primavera (por lo de las flores).