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D. Julián quiere hacer trampas

Aprovechando la reunión del grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad, celebrada en Mérida el 17 de junio de 2006, D. Julián Lanzarote, como Alcalde de Salamanca, presentó una rimbombante propuesta para establecer “un mecanismo práctico y ágil para favorecer el intercambio de información y colaboración entre la UNESCO y las ciudades que integran la red, para que estas capitales estén informadas y puedan defenderse ante cualquier denuncia de asociación o particulares sobre actuaciones urbanísticas o modificaciones del planeamiento en sus cascos históricos y protegidos”.

Epatados nos deja D. Julián. Los Ayuntamientos necesitan defenderse de las denuncias de las asociaciones o los particulares, que, por lo visto, son un virus terrible y extremadamente dañino, que pone en peligro el Patrimonio de estas ciudades.

D. Julián, licenciado en Derecho por la muy ilustre Universidad de Salamanca, nos informa de que los Ayuntamientos, hasta ahora, no han podido defenderse del acoso terrible de asociaciones y particulares y él, en una más de sus frecuentes y disparatadas ocurrencias, ha encontrado la solución: hacer trampa.

Propone D. Julián que los Ayuntamientos de este grupo de ciudades, cuando quieran modificar el planeamiento urbanístico, envíen un breve escrito exponiendo resumidamente los motivos y objetivos del cambio. Sólo si el Ministerio lo solicita se enviará copia del documento. Es como si, para aprobar un proyecto de urbanización en la ciudad, el constructor enviara sólo un pequeño escrito explicando sus intenciones, sin presentar planos, presupuestos, estudios, etc. Además de ilegal, es tan ridículo que provoca la hilaridad de cualquiera que conozca el tema.

Pero no nos vamos a dejar engañar por D. Julián, que busca resolver sus conflictos con la UNESCO a través de estas maniobras de despiste. Son ya cuatro las sesiones del Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO (las de los años 2002, 2003, 2004 y 2005) las que le vienen recordando que no hace los deberes:

  • Que no ha elaborado el Plan Integral de Gestión de la Zona declarada Patrimonio Mundial.
  • Que ha seguido modificando el Plan Especial en contra de las recomendaciones de la UNESCO.
  • Que en la revisión del Plan General va a consolidar y legitimar intervenciones que tienen un impacto negativo.
  • Que no existe un coordinador que controle la gestión que se hace del Bien declarado Patrimonio.

A D. Julián no le gusta que le riñan y que le digan las verdades. Por eso pretende saltarse toda la tramitación legal a la que está obligado por la Convención de París y el resto de directrices aprobadas por la UNESCO.

Y pretende además saltarse un paso intermedio que le da muchos dolores de cabeza: ICOMOS, la organización designada por la UNESCO como su asesora en temas de patrimonio histórico-artístico. Los informes de ICOMOS no gustan a D. Julián, porque le sacan los colores y ponen en evidencia la gestión del Patrimonio de la ciudad. Con la nueva ocurrencia de D. Julián ya no sería necesario contar con ICOMOS.

Que se deje D. Julián de zarandajas. La Ley de Patrimonio regula perfectamente los mecanismos de protección del mismo. Y los ciudadanos tenemos todo el derecho del mundo a denunciar aquello que consideramos que atenta contra la conservación de una ciudad histórica.

Como los malos jugadores de cartas, D. Julián ha querido hacer trampas. Le va a ocurrir lo mismo que a ellos: va a ser cazado.

Atentamente, Asociación Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio (de Salamanca)

Asociación Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio (de Salamanca)
www.patrimoniocastillayleon.org/salamanca