Esto es como la sala del dentista: estás esperando, van entrando pacientes, cada vez queda menos para que te toque pero no sabes si realmente merece la pena el sufrimiento: no te duele ninguna muela, simplemente te tienes que poner una antiestética ortodoncia que va a ser la panacea, serás un Brad Pitt de magnífica dentadura blanca. Se acerca el momento… tensión, se abre la puerta, te llaman: ¡te ha tocado!
Algo así pasa con los procesos de reforma estatutarios: ha pasado Valencia sin meter mucho ruido, ha pasado Cataluña que ha proferido unos alaridos de espanto, ha pasado Andalucía y los ves salir con la mano en el moflete y este a su vez ligeramente hinchado… a nosotros nos toca en Julio, según Ángel Villalba, y eso ayudará a CyL –y cito- “a avanzar en una España plural”… creo que voy a salir de escena para carcajearme agusto… ahora vuelvo …
Me encantan estos políticos que nos dicen sin decir nada ¡que buena va a ser esa ortodoncia para ti! Se te va a quitar el feo, vas a tener un cuerpazo de escándalo y serás el rey/la reina de la discoteca, ligando un montón y quizá echándote una pareja de tu mismo sexo, porque mola avanzar en eso de la España plural. No eres de tendencia homosexual, probablemente vas a romper el corazón de tu pareja cuando se entere de esto, pero te da igual, hay que hacerlo porque mola y está de moda.
Volviendo al asunto ¿en qué nos va a beneficiar un mayor nivel de autogobierno? ¿hacia donde pretendemos avanzar? ¿quizá a emular a la Escocia de William Wallace y convertirnos en una España de Clanes? Venga, hoy independencia de autonomías, mañana, de provincias, pasado, los Arribes no querrán saber nada del Campo Charro, al otro, Aldeadávila se divorcia de Saucelle …. ¡Cuánta razón tiene IKEA! ¡Viva la república independiente de mi casa! (pero eso sí, mi pensión de jubilación ni tocarla)
En otro orden de cosas ¿es realmente lo más prioritario? ¿Es de primera necesidad reformarlo? No sé, creo que como conducir me relaja, me voy a dar una vuelta por la “Autovía de Madrid” mientras me lo pienso. O quizá me acerque en AVE hasta Soria, ya veré, total, como vivimos en “Jauja”, podemos permitir desviar nuestros esfuerzos económicos e intelectuales a reformar el estatuto.
Y yo pregunto, ¿hasta cuando tenemos que aguantar tanta estupidez? ¿Hasta cuando tenemos que seguir el juego a politicastros cuyo único objetivo es hacer méritos para conseguir un ministerio si su partido gana las elecciones? ¡Basta ya! ¡Basta de reírse de nosotros! ¡Basta de pretender hacernos creer que el hecho de que acotéis vuestro poder aún más nos va a solucionar los problemas! ¡Basta de dedicar tanto esfuerzo a odiarnos entre todos los que compartimos la península! Esta tendencia tribal era el sistema social de la Europa medieval, un cúmulo de tribus luchando unas contra otras, terreno fértil para Atilas y Genghis Khanes…
Foto: Erwin Morales



















1 Junio 2006, a las 20:38
Yo siempre he sido un poco escécptico con estas cosas, pero bueno, como nosotros peor no vamos a estar, pues si en el reparto nos toca algo, bienvenido sea.
Valencia, Andalucia pueden tener miedo a perder algo con respecto a otras comunidades. ¿nosotros? ¿que tenemos que perder? Si por tener, no tenemos ni identidad de comunidad.
1 Junio 2006, a las 23:36
[...] juanjo en ya nos toca [...]
4 Junio 2006, a las 11:03
Y tú te preguntas: “¿hasta cuando tenemos que aguantar tanta estupidez?”
la estupidez no es monopolio de nadie, y si en algo estamos seguros que somos todos iguales, tanto catalanes, andaluces, gallegos, vascos, salmantinos, de derechas, de izquierdas, de centro, de arriba, de abajo, …es que el pecado nacional (o nacionales) no es la envidia, si no la estupidez. Aunque en esto de los estatutos van las dos cosas de la mano.
Creo que te ha quedado un artículo redondo, eso si, hay que saber leerlo, sin vendas en los ojos.