La Gaceta, 24 de Marzo 2006
Absuelven a los acusados por el caso de los ruidos de un bar de Villaflores
En su día, supuso el primer juicio penal por este tipo de delito que se celebró en un Juzgado de la provincia. Uno de los imputados era el alcalde de la localidadLa titular del Juzgado de lo Penal número 2 de Salamanca ha emitido una sentencia absolutoria contra los tres imputados en un caso de contaminación acústica, en el que fue en su día el primer juicio penal por ruidos que se llevó a cabo en la provincia, según informaron ayer fuentes cercanas al caso. Se da la circunstancia que uno de los acusados era el alcalde de Villaflores, Vicente José Gómez, al que se le imputaba un presunto delito de prevaricación y otro contra el medio ambiente, en concreto contaminación acústica.
El contenido íntegro de la sentencia, así como los hechos probados, no se harán públicos hasta el día de hoy. Los hechos se remontan al año 2000 cuando la víctima de la contaminación acústica, Luisa Pro López, denunció al establecimiento anexo a su domicilio por incumplir la normativa contra ruidos.
La afectada sufre una minusvalía del 94 por ciento y el constante escándalo que ella aseguraba que se generaba en el local le impedía descansar y perjudicaba gravemente su calidad de vida.
La psicóloga de la afectada y el médico forense, confirmaban en la vista del pasado 15 de noviembre que la situación, que se había prolongado cuatro años, había creado un cuadro depresivo y de ansiedad a la mujer, “agravado por su situación de discapacidad”.(…)Una empresa de Valladolid realizó una medición de los decibelios emitidos por el bar denunciado durante una jornada de trabajo normal. En aquella ocasión, durante el tiempo de sondeo, se sobrepasaron 234 veces el límite legal permitido de forma intermitente.
La Gaceta, 24 de Marzo 2006
Condena de cuatro años de cárcel para el propietario de un bar por provocar bullicioEs la mayor pena impuesta hasta la fecha en nuestro país por un caso de este tipo
LaAudiencia de Barcelona ha condenado a cuatro años de prisión al propietario de un bar del barrio barcelonés de Gracia por provocar ruidos que impedían el descanso de los vecinos, en la mayor pena impuesta hasta ahora en España por un caso de contaminación acústica.
En la sentencia, la sección tercera de la Audiencia de Barcelona condena al dueño del bar “El Portet” de Barcelona, Dionisio M.R., por un delito contra los recursos naturales y el medio ambiente, y le obliga a indemnizar con 32.000 euros en total a cuatro vecinos por los daños que causó a su salud psíquica e intimidad personal.
Además, el tribunal ha impuesto una inhabilitación especial de tres años para ejercer una actividad industrial relacionada con la restauración a Dionisio M.R., que deberá pagar también una multa de 8.640 euros, y ha decretado la clausura provisional del bar restaurante por un período de tres años.
La sentencia reprocha al condenado que mantuviera abierto el bar sin disponer de licencia, pese a haber sido precintado en dos ocasiones por el consistorio, pero también lamenta la “incomprensible actuación de los servicios del Ayuntamiento que no ha sido capaz de atajar cuanto antes esta problemática”.
El cierre del local decretado por la Audiencia no será efectivo hasta que el fallo sea firme, según la sentencia.



















25 Marzo 2006, a las 11:50
Nuestra amiga “L.” se alegró ayer al enterarse del resultado de la sentencia. Por ella me enteré yo de este caso, en cambio del de Barcelona, su contrapunto, ya estaba enterado, al haber salido en todos los medios de comunicación.
Hoy leo que en Villaflores no tienen por que estar para tirar cohetes, los que pretendían tirarlos, o tal vez sí. El lunes me enteraré de algo más (eso espero amiga “L.”).
Me alegro de que la justicia empiece a meter mano de una vez en estos asuntos y los que durante años han hecho lo que les ha dado la gana sin respetar a los vencinos empiecen a tener que hacerlo, si no por sentido común al menos por miedo a condenas penales. También deberían hacer algo las autoridades, que para eso les pagamos.
Amiga “L”, puedes leer en La Gaceta de hoy:
La sentencia absolutoria emitida por la titular del Juzgado de lo Penal número 2 de Salamanca contra los tres imputados en un caso de contaminación acústica en Villaflores, adelantada ayer por LA GACETA, sólo considera “incuestionable” una de las mediciones que se realizaron, llevada acabo por una empresa de Valladolid, y que supuso un coste de 1.000 euros a la víctima, según informaron ayer fuentes judiciales.
Esa es la principal razón por la que no se ha producido condena alguna, por que en la vía penal “las razones deben ser más fuertes”. (…)
Recurrirán la resolución. La afectada sufre una minusvalía del 94 por ciento y el constante escándalo que ella aseguraba que se generaba en el local perjudicaba gravemente su calidad de vida. En ese sentido, la sentencia considera probado que la víctima tiene “un trastorno de ansiedad generalizado, con componente depresivo”, así como que la “imposibilidad del descanso prácticamente a diario, unido a la situación personal de dependencia para solucionarlo es, posiblemente, el origen de su estado en la actualidad”. Pese a esas consideraciones, no se ha producido condena alguna, aunque quedaría abierta la vía Civil. El letrado de la defensa aseguró ayer que la intención inicial es recurrir la sentencia, una vez que la analice más detalladamente con su clienta.
Nota: “L.” no está implicada en este asunto.
25 Marzo 2006, a las 13:50
L es de ese pueblo, nada bueno, nada bueno…
25 Marzo 2006, a las 13:57
Me voy a vivir a bcn allí si que hay civismo.
27 Marzo 2006, a las 07:01
ERC exige pagos a trabajadores. Los que no pagan son despedidos.
Pues si, si que hay civismo por alli.
12 Abril 2006, a las 20:16
No creo que a la vecina de Villaflores le molestarán mucho los ruidos cuando ella esta en el otro bar jugando a las cartas o de copas con su familia hasta las mil y gallo…