Por fin parece que los despidos de aquellas fundaciones culturales son improcedentes. Creo recordar que se les despidió por no superar el periodo de prueba, pero me parece tan ridículo que prefiero no estar seguro.
Lo que me fascina ahora es el desparpajo con el que en el Ayuntamiento de Salamanca despachan el tema: No importa mucho que haya que indemnizar a los despedidos con unos 700000 euros porque resulta que, por una cuestión de plazos, esa indemnización ya no tiene que abonarla el ayuntamiento, sino la administración central.
Fernando Rodríguez, portavoz del Ayuntamiento, se queda, por lo tanto, tranquilo. Los demás nos quedaremos asombrados pensando que el dinero que cuesta la arrogancia saldrá, al fin y al cabo, de los mismos bolsillos, se pague por donde se pague.


















12 Enero 2006, a las 13:42
Sin quitarte la razón en nada de lo que dices (me sería imposible hacerlo por razones obvias) :-), me quedo especialmente con el final, con eso de que pague quien pague, al final los que siempre acaban pagando somos siempre los mismos.
13 Enero 2006, a las 23:20
El juez no ha declarado despido nulo y readmisión , si no despido improcedente, que son cosas diferentes. Lo que no nos podemos tragar los salmantinos es a un monton de personal como si fueran funcionarios toda la vida. Me parace bien el despido aunque haya que pagar las indemnizaciones que marca la ley. Ademas la mayoria las paga el estado por el retraso del juicio y no por la cantidad que son. Basta ya de gente que accede a puestos publicos y sin oposición por conocer a personas que tuvieron responsabilidad en el 2002.